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Seguridad y Prevención
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Todo lo que debe saber sobre los calendarios de vacunación recomendados

​​Cada año, los más importantes expertos en enfermedades, incluidos los pediatras, trabajan juntos para decidir qué vacunas incluir en el calendario de vacunación recomendado para niños y adolescentes de menores de 18 años para los Estados Unidos.

Los programas son aprobados por la American Academy of Pediatrics, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y otras cinco organizaciones de atención médica. Se basan en la revisión de los datos científicos más recientes de cada vacuna. Para estar en el programa recomendado, las vacunas deben estar autorizadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).

El calendario también recomienda la edad en la que los niños y adolescentes deben recibir cada vacuna. Seguir este calendario les da a los niños una mejor protección contra las enfermedades. Para hacer que el programa sea más fácil de leer, está dividido en dos grupos de edad:

Si tiene preguntas o preocupaciones sobre las vacunas, ¡no dude en consultar al pediatra! El pediatra conoce la historia clínica de su hijo y puede hablarle sobre las vacunas específicas recomendadas.

¿Todos los niños y adolescentes deben seguir el mismo calendario de vacunación recomendado?

Sí. Se considera que es el programa ideal para niños sanos. Y hay muy pocas excepciones. Por ejemplo, si su hijo tiene una afección crónica o toma medicamentos que debilitan el sistema inmunitario, puede necesitar una dosis de refuerzo o un tipo diferente de vacuna. El pediatra puede hablar con usted sobre cuál es el mejor enfoque.

La vacuna puede darse en una o más dosis.

El momento en que se recibe cada dosis de una vacuna depende de:

  • la edad en la que el sistema inmunitario del niño proporciona una protección óptima luego de la vacuna

  • la fecha más temprana para proporcionar protección según la edad en la que el niño está en mayor riesgo de contraer una enfermedad

El pediatra se mantiene actualizado sobre los cambios en el calendario de vacunación.



¿Qué sucede si mi hijo no recibió una vacuna o está atrasado con el calendario?

Vacunar a su hijo siguiendo el programa recomendado es la mejor manera de protegerlo y mantenerlo sano. Si su hijo no recibe una vacuna, no debe volver a empezar. Llame al consultorio del pediatra y ellos pueden programar la próxima vacuna.

¿Pueden espaciarse las vacunas por un periodo más largo de tiempo?

No es una buena idea, por varias razones. Los niños necesitan recibir las vacunas de acuerdo al programa para poder beneficiarse de toda la protección que dan. Los bebés pequeños son los más hospitalizados y los que mueren con más frecuencia por enfermedades que intentamos prevenir con vacunas, por lo que es importante vacunarlos tan pronto como sea posible.

Además, el programa recomendado está diseñado para funcionar mejor con el sistema inmunitario de un niño en edades determinadas y con intervalos de tiempo específicos entre dosis. No hay investigaciones que muestren que un niño estaría igual de protegido contra las enfermedades con un programa muy diferente. Tampoco hay razones científicas qué justifiquen que espaciar las vacunas sería más seguro. Pero lo que sabemos es que cualquier periodo de tiempo sin vacunas es un periodo sin protección contra enfermedades prevenibles por vacunación.

¿Sabía que...
…los investigadores siempre están investigando cuánto dura la protección de una vacuna, cuántas dosis se necesitan y cuál es el intervalo entre dosis que funciona mejor? Por eso es posible que su hijo necesite vacunarse contra la gripe todos los años pero que, con otra vacuna, tenga una protección para toda la vida con dos o más dosis espaciadas por meses o años.

Y consideremos esto: si muchos padres en una comunidad decidieran seguir un programa alternativo, las enfermedades podrían propagarse con mucha más rapidez. Además, las personas que están demasiado enfermas o son demasiado jóvenes para recibir vacunas correrían riesgo al estar cerca de niños no vacunados.

Los pediatras quieren que tenga información confiable, completa y con base científica. Esto le permite tomar la decisión más adecuada para su hijo sobre la vacunación. Desafortunadamente, hay algunos médicos que van en contra de la ciencia existente, a menudo por razones de beneficio personal, tal como vender libros o publicidades en sus sitios web. La gran mayoría de los pediatras de los Estados Unidos recomiendan enfáticamente seguir el programa recomendado.

¿Es abrumador para el sistema inmunitario de un niño recibir varias vacunas en una visita?

No. Sabemos que las vacunas son seguras, incluso cuando se dan varias vacunas juntas. Los investigadores continúan estudiando las vacunas en conjunto con otras. Millones de niños han recibido vacunas en conjunto de forma segura.

Los bebés y los niños están expuestos a gérmenes todos los días. Sus sistemas inmunitarios combaten esos gérmenes, también conocidos como antígenos, para mantener al cuerpo sano. La cantidad de antígenos que los niños combaten todos los días (entre 2,000 y 6,000) es mucho mayor que los antígenos en cualquier combinación de vacunas del programa actual (150 para todo el programa). Por lo tanto, sus sistemas inmunitarios no se ven abrumados por las vacunas.

¿Debería mi hijo vacunarse si está enfermo?

Si su hijo está enfermo, hable con el pediatra. Puede depender de si su hijo tiene un resfriado o resfrío leve, o si tiene una enfermedad más grave. El pediatra estará dispuesto a hablar con usted acerca de esto.

¿Por qué mi hijo todavía necesita vacunarse si estas enfermedades casi han desaparecido?

Es debido a las vacunas que los niños casi nunca contraen enfermedades graves como el tétanos, el sarampión, la rubéola, la meningitis y la polio. Solo una enfermedad, la viruela, ha sido erradicada completamente por las vacunas. Aún necesitamos vacunas para las otras enfermedades porque están a solo un vuelo de distancia.

Por ejemplo, la vacuna contra el sarampión ha funcionado muy bien en EE. UU. por décadas. En otras partes del mundo, menos personas se han vacunado contra el sarampión, por lo que los casos de sarampión siguen siendo habituales.

La mayoría de los años, alrededor de 100 personas en EE. UU. contraen sarampión. En 2019, se reportaron más de 1,200 casos de sarampión en EE. UU. La mayoría de las personas que contrajeron sarampión no estaban vacunadas. No podemos predecir qué niños tendrán un caso leve y qué niños tendrán complicaciones graves. Por eso debemos usar cada herramienta disponible para proteger a los niños, incluidas las vacunas.

¿Puede contraer una enfermedad por la vacuna?

No. El principio activo utilizado en las vacunas puede ser un virus muerto, una parte de un virus o, en algunos casos, un virus atenuado. Los principios activos de las vacunas funcionan enseñando al sistema inmunitario del cuerpo cómo reconocer esa enfermedad. La cantidad real de principios activos en cada vacuna es pequeña. Su hijo se encuentra con más gérmenes y bacterias todos los días al gatear por la casa, comer y respirar.

Una vacuna no causa enfermedades en las personas sanas porque los virus o bacterias de la vacuna están muertos o muy, muy atenuados. En cambio, le enseña al sistema inmunitario de su hijo cómo crear sus propios anticuerpos.

Personas con sistema inmunitario debilitado: hay algunas vacunas que usan un virus vivo y atenuado. En muy pocas ocasiones, este tipo de vacuna puede causar una enfermedad a una persona que tenga cáncer o una enfermedad autoinmune. El médico puede proporcionarles otra versión de la vacuna o recomendarles que no la reciban.

¿Las vacunas causan autismo?
NO, las vacunas no provocan el autismo. Los niños reciben varias vacunas entre las edades de uno y dos años. También es en este momento que los niños comienzan a manifestar síntomas de autismo. Aunque suceden alrededor del mismo tiempo, una cosa no causa la otra. La ciencia ha confirmado que no están relacionados.

¿Qué hago si mi hijo tiene un efecto secundario de una vacuna?

Los efectos secundarios son una parte normal y esperada del funcionamiento de las vacunas. La vacuna le enseña al sistema inmunitario del cuerpo a reconocer el virus o las bacterias para que pueda desarrollar su propia inmunidad contra la enfermedad. A veces, cuando recibe una vacuna, puede tener fiebre baja o dolores en el cuerpo. Es una señal de que el sistema inmunitario del cuerpo está trabajando para fortalecerse. Luego de que la vacuna cumple su función, deja rápidamente el cuerpo. Los efectos secundarios también desaparecen poco después.

En muy pocas ocasiones, la vacuna puede ocasionar reacciones. Pero el riesgo de la enfermedad en sí es mucho más grande.

Recuerde

Llame al pediatra si tiene alguna pregunta sobre las vacunas. El pediatra puede explicarle qué vacunas necesita su hijo para mantenerse sano y conoce la historia clínica de su hijo.

Más información

Última actualización
3/9/2022
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2022)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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