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Problemas de salud
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COVID-19: qué deben saber las familias

​​El COVID-19, descubierto en diciembre del 2019, se convirtió en pandemia muy rápido. Los médicos y los investigadores continúan aprendiendo cada día más sobre este virus. Ahora disponemos de vacunas seguras y eficaces que ofrecen la esperanza de poner fin a la pandemia. Sin embargo, hasta que todos se vacunen, el virus continuará propagándose.

Aquí ofrecemos lo que sabemos hasta el momento y cómo puede proteger a su familia y a otros.

Síntomas del COVID-19

Los síntomas del COVID-19 pueden oscilar entre leves y severos. Por lo general, empiezan de 2 a 14 días después de estar expuestos al virus. Alguien que tenga los siguientes síntomas puede tener COVID-19:

  • Fiebre y escalofríos

  • Dificultad para respirar

  • Tos

  • Dolor muscular o de cuerpo

  • Dolor de cabeza

  • Fatiga o cansancio

  • Pérdida nueva del gusto o del olfato

  • Dolor de garganta

  • Congestión o goteo nasal

  • Náusea o vómito

  • Diarrea

¿Qué niños corren más riesgo?

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, CDC, no parece que los niños corran mayor riesgo de contraer el COVID-19. Sin embargo, algunos pueden tener más probabilidades de enfermarse gravemente si se infectan con el virus, incluidos aquellos con afecciones médicas crónicas como:

  • Obesidad

  • Enfermedades que afectan al sistema inmune

  • Enfermedad de célula falciforme

  • Enfermedad cardíaca o afecciones cardíacas congénitas

  • Enfermedad pulmonar (incluido el asma)

  • Diabetes

  • Trastornos del neurodesarrollo como parálisis cerebral

  • Enfermedad renal crónica

  • Condiciones médicas complejas, incluidas algunas que requieren sondas de respiración o alimentación, o ventiladores domésticos.

Si su hijo ha estado expuesto al COVID-19 o si le preocupan los síntomas de su hijo, llame a su pediatra de inmediato.

¿El COVID-19 afecta a los niños de la misma manera que a los adultos?

Muchos niños con COVID-19 tienen síntomas leves o ningún síntoma. Pero aunque la mayoría de los niños con infecciones por COVID-19 se han recuperado, algunos se han enfermado gravemente y han sido hospitalizados y algunos han muerto. Además, al igual que los adultos, algunos niños y adolescentes que contraen COVID-19 han desarrollado afecciones posteriores al COVID, como el COVID de larga duración o persistente.

Cómo proteger a su familia

  • Obtenga las vacunas contra el COVID-19 para todos los miembros de la familia que sean elegibles. Las vacunas contra el COVID están autorizadas para adultos y niños mayores de 5 años. Es posible que pronto se autoricen vacunas para menores de 5. Mientras tanto, continúan los ensayos clínicos de vacunas que podrían administrarse a niños de hasta seis meses de edad.

  • Considere administrar una vacuna de refuerzo contra el COVID-19 a todas las personas mayores de 18 años que hayan sido vacunadas con cualquiera de las vacunas contra el COVID-19 autorizadas en los EE. UU. Las personas que recibieron las vacunas Pfizer-BioNTech o Moderna pueden recibir un refuerzo seis meses después de haber completado su serie de vacunación contra el COVID-19. Las personas que recibieron la vacuna Janssen de Johnson & Johnson pueden recibir un refuerzo al menos dos meses después de su inyección.​

  • Evite las multitudes, los espacios mal ventilados y mantenga una distancia física segura de las personas fuera de su hogar.

  • Cualquier persona mayor de dos años que no esté completamente vacunada debe usar una mascarilla facial que le quede bien en lugares públicos cerrados. Cuando los casos de COVID son importantes o altos, todos deben usar una mascarilla en el interior en público, ya sea que hayan sido vacunados o no. En este momento, todos los estudiantes, maestros, personal y visitantes también recomiendan el uso universal de una mascarilla en las escuelas.

  • Siga las pautas locales y estatales sobre restricciones de viaje.

  • Lávese las manos con frecuencia con agua y jabón durante al menos 20 segundos. Si no hay agua y jabón disponibles, use un desinfectante para manos que tenga un 60% o más de alcohol.

  • Enséñele a los niños a toser y estornudar en un pañuelo de papel (¡asegúrese de tirarlo después de cada uso!) o en su brazo o codo, no en sus manos. Evite tocarse la cara: enséñeles a sus hijos a hacer lo mismo.

  • Limpie y desinfecte su hogar como de costumbre con aerosoles o toallitas limpiadoras para el hogar. Lave los peluches u otros juguetes de peluche, siguiendo las instrucciones del fabricante, en el agua más caliente posible y séquelos por completo.

¿Hay medicamentos para tratar el COVID-19 en niños?

La Administración de Drogas y Alimentos de los EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés) ha autorizado el uso de emergencia para la terapia con anticuerpos monoclonales para tratar los síntomas de COVID leves a moderados en algunos adultos y adolescentes. Los anticuerpos monoclonales, administrados por vía intravenosa, pueden ayudar a bloquear la entrada del virus del SARS-CoV-2 en las células y facilitar su destrucción por parte del cuerpo.

Para ser considerado para la terapia con anticuerpos monoclonales, los adolescentes deben tener más de 12 años y pesar al menos 88 libras (40kg), haber tenido síntomas de infección por SARS-CoV-2 y una prueba de COVID positiva menor de 10 días, además de tener un alto riesgo de enfermarse gravemente por el COVID-19, pero aún no haber sido hospitalizado.

Algunos adolescentes con alto riesgo de enfermedad grave por COVID-19 pueden ser elegibles para el tratamiento con anticuerpos monoclonales después de haber estado expuestos al virus. Si su hijo tiene un alto riesgo y está expuesto al COVID, llame a su pediatra para analizar si es una opción.

Los remedios caseros de los que puede escuchar en las redes sociales, como la ivermectina, un producto antiparasitario para animales, NO han demostrado su eficacia contra el COVID-19. Peor aún, pueden ser tóxicos si no se usan como se indica.

Cómo cuidar de alguien de su familia que tenga COVID-19

Las personas con casos leves de COVID-19 con frecuencia se pueden aislar (quedar) en casa durante la enfermedad. Sin embargo, se puede recomendar que tomen las siguientes medidas adicionales:

  • Separe a los miembros de la familia con COVID-19 de los otros tanto como sea posible. La persona con el virus debe quedarse en una habitación determinada y alejada de las otras personas que viven en su casa. Lo ideal sería usar también un baño aparte, si dispone de uno. Restrinja las visitas a su hogar.

  • Evite el contacto con mascotas. Esto abarca acariciar, arrimarse (acurrucarse), besar o dejarse lamer, y compartir alimentos.

  • Llame por anticipado al médico antes de ir al consultorio. Esto les ayudará a tomar las medidas necesarias para que otras personas no se infecten o queden expuestas.

  • Evite compartir objetos de uso personal en el hogar. No comparta platos, vasos, tazas, utensilios (cubiertos), toallas o ropa de cama con otras personas o mascotas en la casa. Después de usar estos artículos, se deben lavar a fondo (bien) con agua y jabón.

  • Limpie de forma adicional todas las superficies que se tocan con frecuencia. Estas incluyen mesadas, mesas, perillas de puertas, picaportes, accesorios del baño, grifos, inodoros, teléfonos, teclados, tabletas y mesas de noche (auxiliares). También debe limpiar superficies que se hayan manchado de sangre, heces o fluidos corporales. Utilice limpiadores para el hogar en aerosol o toallitas húmedas siguiendo las instrucciones de la etiqueta.

  • Preste atención a los síntomas. Llame a su médico de inmediato si la enfermedad empeora.

Nota: La American Academy of Pediatrics está de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud en lo que se refiere al uso de ibuprofeno durante la pandemia del COVID-19. Por el momento, no existe suficiente evidencia para recomendar que se evite el uso de ibuprofeno, a no ser que se tenga una enfermedad subyacente que haga que el uso de ibuprofeno sea menos seguro. El uso del acetaminofén es una opción razonable y segura. En los niños, el objetivo debe ser aliviar el malestar, vigilar la actividad, estar pendiente de síntomas de enfermedad grave y cerciorarse de que tomen suficientes líquidos.

La AAP recomienda a los padres de familia que hablen con el pediatra de su niño sobre la dosis apropiada antes de usar cualquier medicamento. Use una jeringa dispensadora o gotero (cuentagotas) para medir la cantidad exacta ya que son más fiables que una cuchara dosificadora (medidora).

Cómo hablar con los niños sobre el COVID-19

Las noticias sobre el actual brote del COVID-19 pueden atemorizar a los niños. Los padres de familia y cualquier persona que esté en contacto con los niños pueden filtrar la información y hablar con ellos sobre el virus de manera que puedan entender. Estos consejos le pueden ayudar:

  • Tranquilícelos primero. Dígales a los niños que los investigadores y médicos están aprendiendo más sobre el virus y tan rápido como es posible, y que se están tomando medidas para mantenernos a salvo.

  • Deles control. Esta es una buena oportunidad para recordarles a los niños de lo que pueden hacer para ayudar: lavarse las manos con frecuencia, toser en un pañuelo de papel o en las mangas, y dormir bien (lo suficiente).

  • Manténgase alerta a señales de ansiedad. Los niños no siempre saben expresarse con palabras cuando están preocupados, pero usted puede darse cuenta de algunas señales. Podrían ponerse quisquillosos o irascibles, más apegados a usted, tener problemas para dormir o parecer distraídos. Trate de tranquilizarlos y continúe con su rutina diaria normal.

  • Ponga control sobre lo que ven en los medios de comunicación. Mantenga a los niños pequeños alejados de imágenes que puedan atemorizarlos en la televisión, redes sociales, computadores, etc. En el caso de los niños mayores, hablen con ellos sobre lo que escuchan en las noticias y corrija cualquier información falsa o rumores que usted haya escuchado.

  • Sea un buen ejemplo. El COVID-19 no discrimina y tampoco usted debe hacerlo. Aunque el COVID-19 se inició en Wuhan, China, esto no quiere decir que tener ascendencia asiática, o cualquier otra, hace a una persona más susceptible al virus o ser más contagiosa. El estigma y la discriminación les hace daño a todos creando temor o ira hacia otras personas, cuando usted debería mostrar empatía y apoyo hacia los que están enfermos para que sus niños también lo hagan.

Información adicional:

Última actualización
11/11/2021
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2021)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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