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Seguridad y Prevención
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Vacunas para adolescentes y adultos jóvenes

Por Rebekah Fenton, MD, FAAP

Los niños en edad escolar y los adolescentes necesitan diversas vacunas como protección.

Las vacunas que se recomiendan a los niños desde los 9 años hasta que se gradúan de la escuela secundaria ayudan a prevenir problemas de salud importantes, tales como la infertilidad, la parálisis muscular, el daño cerebral, la ceguera, la sordera y el cáncer.

La American Academy of Pediatrics (AAP), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) y diversos grupos médicos coinciden en el calendario de vacunas recomendadas. Recomiendan estas vacunas a edades específicas. ¿Por qué? Existen dos razones principales:

  • Es la edad en la que la vacuna actúa mejor según el sistema inmunitario de su hijo o adolescente.

  • Es el momento en que su hijo o adolescente necesita más protección.

Debido a la pandemia, es posible que los adolescentes se hayan retrasado en algunas de sus vacunas. Es importante que acudan a sus pediatras. Así podrán asegurarse de que sus vacunas están al día y totalmente protegidos.

Lo siguiente es lo que hay que saber sobre las vacunas recomendadas para preadolescentes, adolescentes y adultos jóvenes, y las enfermedades que previenen:

Antimeningocócica: a los 11 o 12 años, su hijo adolescente debe recibir su primera vacuna antimeningocócica. Existen dos tipos de vacunas para proteger a los niños y adolescentes contra el meningococo.

  • La vacuna antimeningocócica conjugada protege contra 4 tipos de bacterias que están etiquetadas con las letras A, C, W e Y. Los adolescentes reciben su primera dosis a los 11 o 12 años, y un refuerzo a los 16 años.

  • La vacuna antimeningocócica tipo B es otro tipo de vacuna antimeningocócica. Protege contra un tipo diferente de la bacteria. Está disponible para los adolescentes de 16 a 18 años. La vacuna antimeningocócica tipo B se recomienda para los niños que tienen determinadas condiciones de salud crónicas que los hacen más vulnerables o para aquellos que pueden estar en una zona donde hay un brote. Por lo tanto, es una buena idea hablar con el pediatra sobre esta vacuna, al igual que si su hijo adolescente no recibió otras vacunas cuando era más chico.

Enfermedad meningocócica: una enfermedad de rápida evolución

Las vacunas antimeningocócicas se administran en la escuela secundaria para proteger a los adolescentes de la enfermedad meningocócica. Esta enfermedad pone en peligro la vida si no se detecta y trata a tiempo, en pocas horas. La causa es una bacteria que puede afectar al torrente sanguíneo, al cerebro y a la médula espinal, y el mayor riesgo lo corren las personas que tienen entre 15 y 21 años. La enfermedad meningocócica afecta a alrededor de 1,000 personas por año en los Estados Unidos. Las infecciones se propagan con facilidad en lugares concurridos, sobre todo entre los estudiantes que viven en residencias universitarias. Recibir la primera dosis de la vacuna a los 11 años y la segunda a los 16 antes de la universidad protege a los adolescentes cuando son más vulnerables.

Tétanos, difteria y tosferina: a los 11 o 12 años se administra una vacuna denominada Tdap. Esta vacuna es un refuerzo que protege contra tres enfermedades: el tétanos, la difteria y la tosferina (tos convulsa). Es una versión un poco diferente a la vacuna que su hijo recibió cuando era bebé (DTaP). La versión para adolescentes y adultos tiene un nombre diferente porque tiene dosis más bajas de las vacunas contra la difteria y la tosferina. (Sin embargo, tiene la misma cantidad de vacuna antitetánica). Después de que su hijo reciba la vacuna Tdap a los 11 o 12 años, necesitará también un refuerzo cada 10 años como adulto.

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  • El tétanos es un tipo de bacteria que vive de manera natural en el suelo o el polvo. Puede estar expuesto a ella a través de cualquier herida en la piel, como un corte o una herida punzante. El tétanos produce una toxina mortal que causa contracciones musculares dolorosas. Otro nombre que se le da al tétanos es "trismo", porque con frecuencia hace que los músculos del cuello y la mandíbula se pongan rígidos y sea difícil abrir la boca o tragar. Nunca eliminaremos esta bacteria de nuestro mundo, por lo que la vacuna es la mejor forma de prevenir el tétanos.

  • La difteria es una enfermedad que produce una grave infección en la garganta, problemas respiratorios e insuficiencia cardíaca. Antes de que existiera la vacuna, moría uno de cada 5 niños que se infectaban. La vacuna salva vidas.

  • La tosferina (tos convulsa) puede provocar una tos que no desaparece, y a veces causa vómitos o problemas para respirar. La protección que obtiene su adolescente de la vacuna de la niñez comienza a irse alrededor de los 11 años. Por eso es tan importante un refuerzo. Los adolescentes pueden contagiar con facilidad la enfermedad a otras personas, incluidos los bebés, que corren un riesgo aún mayor.

Virus del papiloma humano (VPH): la vacuna contra el VPH previene el cáncer en hombres y mujeres. La vacuna actúa mejor en el sistema inmunitario de los niños de 9 a 12 años, por lo que solo necesitan dos dosis. Si no reciben la primera dosis hasta los 15 años, necesitan 3 vacunas.

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  • El VPH produce cáncer de cuello uterino, cáncer de pene y anal, cáncer de la boca y la garganta y verrugas genitales. La vacuna contra el VPH funciona muy bien para proteger contra las cepas del virus que causan más del 90% de estos tipos de cáncer.

Influenza (gripe): la AAP y los CDC recomiendan la vacuna contra la gripe para todas las personas de 6 meses o más, incluidos los adolescentes, todos los años. La gripe no se puede predecir. No hay manera de saber si su hijo adolescente tendrá una gripe leve y faltará solo unos días a la escuela o si enfermará gravemente y necesitará atención hospitalaria. La vacuna contra la gripe es muy eficaz para prevenir la enfermedad de la influenza grave que conduce a la hospitalización.

COVID-19: millones de personas en todo el mundo, incluidos los adolescentes y los niños más pequeños, han recibido la vacuna el COVID-19. Sabemos que la vacuna contra el COVID es segura y eficaz. La vacunación es la mejor manera de proteger a los adolescentes de problemas a largo plazo si enferman de COVID. La vacuna contra el COVID-19 puede administrarse al mismo tiempo que la vacuna contra la gripe u otras vacunas.

¿Se atrasó con respecto a otras vacunas?

Ahora es el momento de ponerse al día con las vacunas recomendadas que su hijo adolescente puede haber perdido. Eso incluye la vacuna contra la hepatitis A, la hepatitis B, la poliomielitis, la vacuna antineumocócica, la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR, por sus siglas en inglés) y la vacuna contra la varicela.

¿Está pensando en la universidad? Algunas instituciones de educación superior y universidades exigen que los estudiantes se vacunen. Compruebe estos requisitos de inmediato, para que su hijo pueda ponerse al día con las vacunas antes de asistir.

Recuerde

Estas vacunas recomendadas son la mejor manera de proteger a los adolescentes y dar a los padres tranquilidad. Muchas de ellas pueden salvar literalmente la vida de su hijo. Es cierto que la vacuna puede doler un momento, pero la protección contra enfermedades graves dura mucho tiempo.

Más información:

Acerca de la Dra. Fenton:

Rebekah Fenton, MD, FAAP, es becaria de medicina adolescente en el Lurie Children's Hospital de la Feinberg School of Medicine de la Northwestern University, Chicago.


Última actualización
5/23/2022
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2022)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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