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Seguridad y Prevención
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Lesiones provocadas por las pilas botón en niños

Miles de niños son tratados en los departamentos de emergencias cada año después de ingerir baterías de botón o moneda de litio. Pequeñas, brillantes y atractivas para los niños, las baterías de botón pueden causar lesiones graves e incluso la muerte si se tragan o se atascan en la nariz o el oído de un niño.

Estas pequeñas baterías se encuentran en muchos artículos domésticos comunes. Dado que las familias pasan más tiempo en casa durante la pandemia de COVID-19, las visitas de emergencia relacionadas con las baterías de botón casi se han duplicado durante el año pasado.

¿Qué son las baterías de botón?

Las baterías de botón y las baterías moneda de litio son las pequeñas baterías redondas que se encuentran en los dispositivos electrónicos pequeños, como:

  • Controles remotos

  • Termómetrosimagen dispositivos en el hogar con pilas tipo botón

  • Juegos y juguetes

  • Audífonos o auxiliares auditivos

  • Calculadoras

  • Básculas de baño

  • Llaveros electrónicos

  • Relojes y joyería electrónica

  • Cámaras

  • Ornamentos navideños

Con el aumento del uso de electrodomésticos pequeños en el hogar, también aumenta el peligro de que estas pilas lleguen a las manos de los bebés que gatean o de niños pequeños.

¿Cómo las pilas tipo botón le hacen daño a los niños?

Cuando la pila entra en contacto con fluidos (líquidos) corporales, esta genera una corriente. La corriente produce pequeñas cantidades de hidróxido de sodio, que es una lejía, Si la pila se atasca en algún lugar del cuerpo, la lejía quema haciendo un agujero (hace un hueco) en esa parte. Generalmente se produce una infección. El resultado puede ser una lesión grave y enfermedad, discapacidad a largo plazo, e incluso muerte.

Un Sangrado nasal

Por Jackie Huff, PA-C

Un sangrado nasal. La maestra de la guardería de mi hijo Johnathan me llamó y me preguntó si alguna vez había tenido antecedentes de hemorragias nasales. Él se acostó a dormir la siesta hace 10 minutos, explica, y notaron un gran charco de sangre alrededor de su cara y cabeza.

Como asistente médica, capacitada en el departamento de emergencias, no estoy demasiado preocupada a esta altura. Momentos después, escuché que él está vomitando sangre. En cuestión de minutos, llegamos los paramédicos, mi esposo (también paramédico) y yo.

Johnathan nos ve y una sonrisa muy dulce se dibuja en su rostro. Sus signos vitales están todos dentro de los límites normales y no hay signos de sangrado activo.

Examinamos el vómito y vemos su almuerzo a medio masticar de melocotones, una especie de fideos y un coágulo de sangre del tamaño de un centavo. Las hemorragias nasales pueden provocar náuseas y causar vómitos. El pediatra que examinó a Johnathan más tarde ese día dice que la hemorragia nasal probablemente fue causada por hurgarse la nariz o por membranas nasales secas.

En la guardería al día siguiente, Johnathan juega todo el día. Recibo actualizaciones sobre su estado de parte de sus maestras. Les había dado un susto a todos, pero volvimos a la normalidad. Quince minutos antes de la hora de recogida, dijeron que apoyó la cabeza en el escritorio. No es normal. Al cabo de una hora, tiene fiebre leve. Decidimos volver al pediatra por la mañana.

Mientras el médico lo hisopa para realizarle una prueba de COVID-19, solicito una radiografía de tórax para descartar una posible neumonía por aspirar su almuerzo cuando vomitó. Aunque es muy poco probable, nuestro pediatra cumple. Las radiografías muestran bronquiolitis, una infección viral.

El sábado, tres días después de que comenzara la hemorragia nasal, Johnathan parece estar mejorando. El domingo, nos despertamos temprano en la mañana con él tosiendo. Él tose muy fuerte una vez y un coágulo de sangre del tamaño de medio dólar cae sobre la manta de nuestra cama.

Me pregunto si Johnathan podría tener un aneurisma nasal que necesitará ser cauterizado. Entonces me preocupa que pueda tener algún tipo de trastorno de la coagulación. Regresaremos al pediatra por la mañana para realizarle análisis de sangre.

Jonathan duerme dos horas. Luego, tose. Tose fuerte. Un gran volumen de sangre espumosa cubre mi camisa. Dos minutos después, se pone rígido. ¿Posiblemente una convulsión febril? Llamamos al 911.

El está respirando. Tiene pulso. Entonces comienza a desacelerarse. Se detiene.

Comenzamos la RCP. Hay sangre en sus vías respiratorias. ¿O está en el estómago? El aire entra y sale, la sangre da vueltas y vueltas. Él es joven. Es un luchador. Él saldrá de esto.

No lo hizo. Mi esposo y yo salimos de la sala de emergencias esa noche sin nuestro hijo.

Al día siguiente, el médico forense nos dijo que encontraron un agujero entre el esófago y la aorta rodeado de tejido quemado y necrótico. También hubo hemorragia gastrointestinal masiva. En sus intestinos, encontraron una batería de botón.

Johnathan murió cinco días antes de Navidad, dos semanas antes de su segundo cumpleaños. Lamento su muerte en cada momento de cada día.


Lea más sobre la historia de Johnathan en Remember Nugget: Battery Danger Awareness (Inglés). Conozca los esfuerzos de Jackie Huff desde un comienzo para crear conciencia sobre estas lesiones en Button Battery Awareness - Protecting Our Children (Inglés) o Change.org (Inglés).

¿Qué pueden hacer los padres?

Los padres y los encargados del cuidado de los niños no deben suponer que todos los productos o aparatos que funcionan con pilas que están en el hogar son seguros para los niños. Por ejemplo, a muchos productos, las pilas se le pueden sacar o salir muy fácilmente cuando se caen. Cerciórese de que los compartimientos de las pilas de los electrodomésticos están cerrados o sellados con cinta.

Cuando cambie las pilas, tenga en cuenta que dejan que dejan de cargar los aparatos mucho antes de que se les acabe la carga por completo. Así que lo que nosotros consideramos como una pila “gastada” todavía tiene carga que puede hacerle daño a su niño si ésta termina en su oído, nariz y garganta o en el canal de deglución. Entre más alto sea el voltaje de la pila (3V vs. 1,5V), más rápido ocurre el daño. Para desechar de forma segura de las pilas tipo botón, envuélvalas con cinta y recíclelas o póngales en el bote de la basura fuera de la casa.

Síntomas

Imagen en sólo dos horas causa lesiones gravesCuando un niño ingiere una pila tipo botón, puede que no se tenga casi ningún síntoma o que sean parecidos a los de una infección. Esto complica las cosas para el profesional de salud que examina al niño.

  • Cuando la pila tipo botón se introduce en la cavidad nasal o en el canal auditivo, podría presentarse un drenaje o darse un dolor, que no es exclusivo a las pilas tipo botón. Estos síntomas difíciles de determinar combinados con no haber presenciado el momento de la inserción, pueden resultar en un diagnóstico tardío y un daño o lesión mayor. Las pilas que se introducen en la cavidad nasal o en los oídos pueden causar graves daños a estructuras como el tímpano y el tabique nasal. Las quemaduras por lejía pueden ocasionar infecciones, y en algunos casos, discapacidad permanente para la respiración, olfato y audición.

  • Cuando se alojan en el esófago, la lejía producida por la corriente eléctrica produce quemadura rápidamente en donde está. El esófago y las estructuras cercanas del pecho pueden ser lesionadas, incluyendo a la tráquea, los pulmones y los vasos sanguíneos grandes. Suelen seguir infecciones graves y sangrado debido al daño de los vasos sanguíneos que pueden generar una emergencia inmediata que pone en peligro la vida. Los que sobreviven pueden sufrir discapacidad por el resto de la vida.


Figura1 (izquierda): Vista endoscópica de una lesión por pila tipo botón al tabique nasal de la cavidad nasal derecha de un niño.
Figura 2 (derecha): Esofagoscopia rígida que muestra lesión por pila tipo botón que se extiende a la capa muscular del esófago de un niño.

Si sospecha que su niño ha ingerido una pila botón

Si tiene miel en casa: Dele 2 cucharaditas de miel sólo en el caso de que la ingestión haya sucedido en las últimas 12 horas, y si su niño tiene más de 12 meses y puede tragar líquidos. Le puede dar hasta 6 dosis de miel cada 10 minutos. NO le ofrezca nada de comer o de beber al niño. Si su niño vomita, No le ofrezca otra dosis.

NO se demore en llevarlo al hospital por conseguir miel.

¡Lleve al niño de inmediato a una sala de emergencias!

Diagnóstico y tratamiento

Una vez se que la radiografía confirme que una pila esta atascada dentro del cuerpo, el tratamiento es su urgente extracción. El objetivo es limitar el daño a los tejidos anexos y trata la lesión que ha ocurrido. Un niño que ha ingerido una pila botón también necesita seguimiento médico para identificar complicaciones retardas y a largo plazo

La concientización es la clave de la prevención

Los padres y los encargados del cuidado de los niños tienen que estar alertas y estar conscientes de los peligros que presentan las pilas tipo botón en el hogar. Mantenga y almacene las pilas sueltas o de repuesto bajo llave y guarde cualquier producto o aparato que funcione con pilas tipo botón fuera del alcance de niños curiosos, y entérese de los daños que ocasionan cuando son ingeridas. Hable con su pediatra si tiene alguna pregunta sobre cómo mantener a salvo a su niño.

Información adicional:

Última actualización
4/16/2021
Fuente
American Academy of Pediatrics Council on Injury, Violence and Poison Prevention and Section on Otolaryngology, Head & Necks Surgery (Copyright © 2020)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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