Por Yarlini Vipulanandan, MD, FAAP
El rotavirus causa infecciones intestinales que pueden provocar vómitos, diarrea y deshidratación. Es un virus muy contagioso que daña las células del intestino delgado. Se propaga a través del consumo de alimentos o de agua contaminados y los brotes de infección usualmente ocurren en jardines de infancia.
Antes de que la vacuna contra el rotavirus estuviera disponible, las infecciones eran muy comunes en escuelas y hogares. Muchos niños perdieron tiempo valioso para aprender, jugar con sus amigos o compartir con sus familias por estar enfermos. A otros tuvieron que llevarlos al hospital y algunos de ellos murieron. La vacuna contra el rotavirus, junto a una
rutina de higiene efectiva, puede proteger a su hijo de este tipo de infección. Así podrá dedicarse a aprender y a crecer.
La posición de la AAP respecto a la vacuna contra el rotavirus
La American Academy of Pediatrics (AAP) considera que la decisión de un panel asesor del gobierno federal de EE. UU. de volver opcional a la vacuna contra el rotavirus es peligrosa y puede poner en riesgo a los niños. La AAP
sigue recomendando firmemente que todos los niños reciban todas las dosis de la vacuna contra el rotavirus como parte de la atención médica de rutina.
¿Cómo se propaga el rotavirus?
Los rotavirus son un tipo de virus que vive en los excrementos humanos (popó o caca). Se propagan cuando cantidades pequeñas de popó de una persona infectada entran en contacto con la boca de una persona no infectada. Solo es necesaria una cantidad muy pequeña del popó infectado para que esto suceda.
Es posible que alguien se infecte de rotavirus si:
Consume alimentos contaminados, especialmente cuando quienes prepararon los alimentos no se lavaron las manos bien después de ir al baño.
Toca superficies u objetos contaminados. Por ejemplo, juguetes, útiles escolares compartidos o el mobiliario del cuarto de baño. Los rotavirus pueden sobrevivir en superficies por semanas o incluso meses, por eso los niños se contagian fácilmente.
Entra en contacto con las gotas de saliva, los mocos u otros fluidos corporales de una persona infectada. Las gotas de fluidos que salen de la nariz y la boca cuando alguien tose o estornuda son menos infecciosas que las superficies o los alimentos contaminados, pero es posible que propaguen la enfermedad.
Signos y síntomas del rotavirus
En la mayoría de los casos, las enfermedades gastrointestinales no son serias, pero los niños pueden sentirse bastante enfermos. Los síntomas de una infección por rotavirus comienzan uno o dos días después de la exposición al virus. Los niños sanos tienen síntomas durante varios días (entre tres y siete) y luego se recuperan.
Los niños no vacunados de entre 3 y 35 meses de edad tienen más posibilidades de desarrollar infecciones moderadas o graves. Los niños con condiciones de salud de alto riesgo son especialmente vulnerables porque los síntomas pueden ser muy fuertes en su caso y afectar su salud gravemente.
Los niños con infecciones por rotavirus pueden tener:
Diarrea líquida
Vómitos
Fiebre
Dolor abdominal
En casos graves, los niños pueden deshidratarse y puede que sea necesario llevarlos al hospital. La diarrea severa o prolongada, especialmente cuando está acompañada de vómitos, puede causar deshidratación.
Los signos de deshidratación incluyen:
A medida que la deshidratación progresa, su hijo puede volverse irritable. Puede que sus ojos se vean hundidos y que el ritmo de su respiración y de los latidos de su corazón se vuelvan más rápidos. Si la deshidratación continúa, los riñones dejarán de producir orina y el corazón no tendrá suficiente fluido para bombear. La presión arterial de su hijo disminuirá, su hijo entrará en estado de choque y se enfermará gravemente.
¿Qué pueden hacer los padres para prevenir el rotavirus?
La vacuna contra el rotavirus es una de
las vacunas recomendadas para niños. Esto es lo que debe saber sobre ella:
En lugar de una inyección, los bebés reciben la vacuna en forma líquida por la boca.
Puede que su pediatra recomiende una de las dos versiones de la vacuna (RV5, conocida como RotaTeq, o RV1, conocida como Rotarix).
Cada versión de la vacuna tiene un cronograma diferente, pero le dará a su hijo el mismo nivel de protección.
RV5 (RotaTeq): los niños reciben la primera dosis a los dos meses de edad, la segunda a los cuatro meses y la tercera a los seis meses.
RV1 (Rotarix): los niños reciben la primera dosis a los dos meses y la segunda dosis a los cuatro meses.
¿Qué hacer si su hijo tiene rotavirus?
En la mayoría de los casos, las infecciones por rotavirus sanan con el tiempo y sin un tratamiento específico. Asegúrese de que su hijo esté tan cómodo como sea posible y
prevenga que se deshidrate. Anímelo a que descanse, a que beba más líquidos de lo normal y a que continúe comiendo como lo hace regularmente.
Es importante que las bebidas que su hijo consuma contengan sal. Cuando alguien tiene diarrea, su cuerpo pierde sales.
Las soluciones de electrolitos de venta libre restauran los niveles normales de sal en el cuerpo. Es posible prepararlas en casa en lugar de comprarlas si así lo desea. Hable con su pediatra para asegurarse de que está usando la cantidad correcta de sal y agua si decide preparar soluciones de electrolitos en casa.
Por qué la vacuna es importante para todos nosotros
Durante mucho tiempo el rotavirus fue la causa principal de gastroenteritis y diarrea en niños pequeños. El acceso a una vacuna contra este tipo de virus se volvió posible entre 2006 y 2008. Luego, la vacuna se añadió al calendario de vacunación infantil. Gracias a eso, el número de infecciones con rotavirus se redujo drásticamente.
En Estados Unidos, las hospitalizaciones por esta infección entre menores de 5 años disminuyeron un 75 % desde entonces. La vacuna ha prevenido cientos de miles de visitas a los departamentos de emergencia y más de un millón de visitas médicas para niños con diarrea. También ha reducido el riesgo de convulsiones en niños con infecciones graves por rotavirus en aproximadamente un 20 %.
¿Qué pasa si un niño tiene un sistema inmunitario vulnerable?
Los niños con sistemas inmunitarios vulnerables (inmunocomprometidos) tienen un mayor riesgo de infección por rotavirus. Como sus cuerpos no resisten infecciones de la mejor manera, pueden tener diarrea severa o de larga duración. Esa condición puede poner sus vidas en peligro.
Cuando la mayoría de los niños alrededor de ellos están vacunados, el rotavirus tiene menos posibilidades de propagarse. Solo así los niños inmunocomprometidos tienen menos posibilidades de estar expuestos al virus en primer lugar y menos posibilidades de tener síntomas graves que pongan su salud o su vida en riesgo.
Para casos severos de rotavirus
Puede que ir al hospital para que su hijo reciba fluidos de manera intravenosa sea necesario.
Si su hijo sigue vomitando está bien ofrecerle líquidos, pero aliméntelo con porciones más pequeñas de alimentos y con mayor frecuencia.
Tenga cuidado con el jugo o zumo de manzana. Beber demasiado puede causar diarrea incluso en niños sanos.
Darle antibióticos no ayudará. Los antibióticos no tienen ningún efecto sobre los virus y puede que empeoren la diarrea.
Puede que los niños mayores se beneficien de medicamentos antidiarreicos, pero es mejor que los reciban bajo la supervisión de un pediatra.
Hable con su médico
Dígale a su médico si su hijo tiene alergias que pueden poner en riesgo su vida o una historia de
intususcepción (cuando el intestino se "encoge" o se desliza sobre sí mismo y queda atrapado). Los niños con molestias menores, con o sin fiebre leve, pueden vacunarse, pero es importante que usted hable con su médico primero.
Si su hijo tiene un sistema inmunitario vulnerable a causa de una enfermedad crónica o de algún medicamento, hable con su pediatra antes de vacunarlo. Haga lo mismo si su hijo tiene gastroenteritis o cualquier enfermedad crónica del intestino.
Posibles efectos secundarios de la vacuna
Es posible que después de recibir la vacuna los bebés se pongan de mal humor y que algunos tengan fiebre. En ocasiones muy raras, los bebés pueden desarrollar
intususcepción. En esta condición, el intestino se desliza sobre sí mismo.
Esté alerta ante irritaciones o dolores de estómago después de la vacuna. Debe llevar a su hijo al médico si eso ocurre, para prevenir cualquier posibilidad de intususcepción,
pero tenga en cuenta que es muy raro que eso suceda.
Ante cualquier otra cosa que observe y que le preocupe, llame a su médico. Si alguien tiene una reacción seria a una vacuna, puede reportarla. Hay dos agencias del gobierno federal de Estados Unidos que monitorean la seguridad y las reacciones a las vacunas a través del Sistema de Informes sobre Eventos Adversos de las Vacunas (VAERS, por sus siglas en inglés).
Recuerde
Hable con el pediatra de su hijo si tiene alguna pregunta sobre el rotavirus o sobre cómo prevenir que su hijo se infecte.
Más información
Acerca de la Dra. Vipulanandan
Yarlini Vipulanandan, MD,
FAAP, es becaria de enfermedades infecciosas pediátricas y medicina pediátrica hospitalaria en la Universidad de Alabama, en Birmingham. Investiga sobre infecciones congénitas y osteoarticulares. Completó su entrenamiento de residencia pediátrica en el Centro Médico de la Universidad Texas Southwestern, en Dallas. La Dra. Vipulanandan es miembro en entrenamiento de la American Academy of Pediatrics. |