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Problemas de salud
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Cuando nuestros cuatro hijos contrajeron COVID

Por Gary Kirkilas, DO, FAAP

Trabajando como pediatra en el pico de la pandemia de COVID-19, me acostumbré a construir barreras contra el virus. Cada día, me pongo mi armadura completa de batas, guantes y mascarillas. También trabajé para educar a las familias sobre cómo protegerse y armarse a sí mismos y a sus hijos del COVID.

Tras dos años sólidos de pandemia, compartí con muchos otros el optimismo de que estábamos en camino de vencer al COVID. Luego, mi barrera se derrumbó repentinamente cuando mis cuatro hijos contrajeron COVID en septiembre de 2021.

Esta enfermedad parecía diferente

Mi hijo mayor, que tiene 7 años, empezó con algo de fatiga, escalofríos y fiebre. Había estado enfermo varias veces durante estos dos últimos años. Cada vez que le hicieron la prueba de la COVID, temí lo hubiera contraído. Afortunadamente, las pruebas siempre arrojaron un resultado negativo.

Pero esta enfermedad parecía un poco diferente. Notamos que apenas podía mantenerse despierto. A menudo dejaba de jugar para quedarse dormido en el sofá a la mitad del día. Con creciente preocupación, hice que le repitieran la prueba. Sin embargo, tenía la esperanza de que esto fuera solo otra infección viral común como las demás.

Cuando llegaron sus resultados, no podía creerlo. Era positivo de COVID-19. Ingenuamente creí que mi propia casa de alguna manera sería inmune debido a mi experiencia lidiando con el virus. Fue un momento surrealista y derrotista tener la enfermedad en mi propia casa.

Manejando nuestra pro​​​​pia pequeña unidad COVID

Como era de esperar, solo tomó unos días para que el virus se propagara rápidamente por nuestra casa. Mi hija de 4 años, mi hijo de 2 años y mi bebé de 2 meses empezaron a tener síntomas similares. Ellos también dieron positivo. Era como si yo y mi esposa, también pediatra, estuviéramos manejando instantáneamente nuestra propia pequeña unidad COVID en nuestro hogar.

No puedo imaginarme cuidando a cuatro niños enfermos si mi esposa y yo también hubiéramos estado gravemente enfermos, necesitado ser hospitalizados o algo peor. Lo siento profundamente por todas las familias que han perdido a un ser querido a causa del COVID, especialmente por aquellas que perdieron a un padre. Padres, no puedo enfatizar lo suficiente lo importante que es vacunarse... Y si no ha decidido vacunar a sus hijos, haga una cita para hablar con su pediatra. Tenga una conversación honesta sobre sus preocupaciones".

Estábamos especialmente preocupados por nuestro bebé de 2 meses. Sabemos muy bien que los niños pequeños eran más vulnerables y tenían más probabilidades de requerir hospitalización por COVID.

Durante los siguientes días, nuestro bebé comenzó a fatigarse más y apenas podía permanecer despierto para ser amamantado. Tuvimos que quitarnos el sombrero de pediatra y llevar el bebé a que lo revisara su proveedor de atención primaria. Afortunadamente, el médico nos aseguró que sus niveles de oxígeno aún se encontraban en un nivel seguro.

Aún así, sentí que esa semana fue solo un juego de espera. ¿Serían nuestros hijos unos de los muy desafortunados que terminaran en el hospital, o peor aún, estarían entre los que no se recuperan? Como pediatra, estoy acostumbrado a tener cierto grado de separación de la enfermedad en los niños. Pero como padre, desafortunadamente tuve un asiento en primera fila esta vez.

Estar ahí para nuestro​s hijos

Debido a que nuestros hijos eran tan pequeños, era casi imposible que se aislaran. No hace falta decir que fue una orquesta de toses justo frente a nuestras caras. Pensé que seguramente mi esposa y yo también sucumbiríamos a la COVID. Sin embargo, debido a que ambos estábamos vacunados, nunca contrajimos la enfermedad.

No puedo imaginarme cuidando a cuatro niños enfermos si mi esposa y yo también hubiéramos estado gravemente enfermos, necesitado ser hospitalizados o algo peor. Lo siento profundamente por todas esas familias que han perdido a un ser querido a causa del COVID, especialmente por aquellas que perdieron a un padre. Padres, no puedo enfatizar lo suficiente lo importante que es vacunarse. Es una de las mejores decisiones que pueden tomar para sus hijos. Y si no han tomado la decisión de vacunar a sus hijos, programen una cita para hablar con su pediatra. Tengan una conversación honesta sobre sus preocupaciones.

Tuvimos una suerte increíble de que todos nuestros hijos se recuperaran bien de esta enfermedad. Esperamos vacunarlos contra el COVID-19 tan pronto como sean elegibles. Mientras arropaba a los niños todas las noches de esa terrible semana en la que estaban enfermos, sabía que tenía que agradecerles a las vacunas por ayudarme a estar allí para ellos.

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Sobre el Dr. Kirkilas

Gary Kirkilas, DO, FAAP, es un pediatra general en el Hospital Infantil de Phoenix con una práctica singular. Su oficina es una unidad médica móvil de 40 pies que viaja a diversos refugios para indigentes en Phoenix y brinda asistencia médica gratuita a las familias. Él y su adorada esposa, Mary (una médica de emergencias pediátricas), tienen cuatro hijos que son maravillosos (la mayoría del tiempo) y dos perros salchicha.​​



Última actualización
11/16/2021
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2021)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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