El llanto tiene varios propósitos útiles para su bebé. Le permite pedir ayuda cuando tiene hambre o se siente incómodo, lo aísla de imágenes, sonidos y otras sensaciones demasiado intensas para él y lo ayuda a liberar la tensión.
Es posible que sienta que el llanto de su bebé refleja su forma de criarlo. Pero recuerde que no llora porque usted sea una mala madre o un mal padre o porque no le guste. Todos los bebés lloran, a menudo, sin ninguna causa aparente. Los recién nacidos lloran habitualmente de 1 a 4 horas al día. Es parte de la adaptación a esta nueva y extraña vida fuera del útero.
Períodos y patrones de llanto de su bebé
Es posible que note que su bebé tiene períodos de llanto, incluso cuando no tiene hambre, no se siente cómodo o no está cansado. A veces, puede parecer que nada puede consolarlo. Poco después de estos períodos, puede parecer más alerta que antes y luego puede dormir más profundamente de lo habitual. Este tipo de llanto molesto parece ayudar a los bebés a deshacerse del exceso de energía para permitir un estado más satisfecho.
A medida que conozca los patrones de llanto de su bebé, es posible que sienta que puede identificar necesidades específicas por la forma en que llora. ¿Tiene hambre? ¿Está enojado? ¿Está angustiado o siente dolor? ¿Tiene sueño? Cada bebé usará su voz de manera diferente.
Diferentes tipos de llanto
A veces, los diferentes tipos de llanto se superponen. Por lo general, los recién nacidos se despiertan con hambre y llorando por comida. Si no responde rápidamente, el llanto de hambre puede convertirse en un gemido de rabia. Escuchará la diferencia. A medida que su bebé madure, sus llantos se volverán más fuertes, más intensos e insistentes. También comenzarán a variar más, como para transmitir diferentes necesidades y deseos.
La mejor manera de manejar el llanto es responder con prontitud durante sus primeros meses. No puede malcriar a un bebé pequeño con atención, y si responde a sus llamadas de ayuda, llorará menos en general.
Estrategias para poner en práctica cuando su bebé llora
Al responder al llanto de su hijo, intente satisfacer su necesidad más urgente primero. Si tiene frío y hambre y su pañal está mojado, caliéntelo, cámbiele el pañal y luego aliméntelo. Si el llanto tiene un tono chillón o de pánico, piense si una prenda de la ropa u otra cosa lo hace sentir incómodo. Quizás un mechón de cabello esté atrapado en un dedo de la mano o del pie.
Si su bebé está cálido, seco y bien alimentado, pero no deja de llorar:
Ponga en práctica las siguientes técnicas de consuelo para encontrar las que funcionen mejor en el caso de su bebé:
Mecerlo, ya sea en una mecedora o en sus brazos mientras se balancea de un lado a otro
Acariciarle suavemente la cabeza o darle palmaditas en la espalda o el pecho
Envolverlo de manera segura (envolviéndolo bien en una manta para bebés)
Cantarle o hablarle
Reproducir música suave
Pasearlo en sus brazos, en un cochecito o en un carrito de bebé
Reproducir ruidos suaves y vibraciones rítmicas
Hacerlo eructar para liberar las burbujas de gas atrapadas
Darle baños tibios (a la mayoría de los bebés les gusta, no a todos)
A veces, si todo lo anterior no funciona y su bebé no parece estar enfermo, el mejor enfoque es simplemente dejarlo solo en un lugar seguro, como una cuna. Muchos bebés no pueden dormirse sin llorar y se dormirán más rápido si se los deja llorar. El llanto no debería durar mucho si el niño está realmente cansado.
¿Son cólicos?
Si el llanto no cesa, sino que se vuelve más intenso y continúa durante el día o la noche, puede deberse a un
cólico. Lamentablemente, no hay una explicación definitiva de por qué sucede esto. En la mayoría de los casos, el cólico solo significa que el niño se siente inusualmente sensible a la estimulación o que aún no puede consolarse a sí mismo ni regular su sistema nervioso. A medida que su bebé madure, esta incapacidad para consolarse a sí mismo, marcada por el llanto constante, mejorará.
¿Las gotas para los gases funcionan?
Algunos padres prueban las "gotas para los gases" (simeticona) o el "agua para los cólicos" (cualquier cantidad de ingredientes), pero las investigaciones nunca han demostrado que estos productos funcionen.
Puede buscar más opciones sin medicamentos, como reevaluar su dieta, alimentar al bebé lentamente y asegurarse de que eructe adecuadamente para ayudar. Si alimenta al bebé con biberón, pruebe con una tetina de flujo más lento o incline el biberón para evitar el flujo de leche durante unos segundos de vez en cuando. Esto puede ayudar al bebé a organizar mejor su deglución y respiración y a darse cuenta cuando está lleno.
¿Su bebé podría estar enfermo?
Si su bebé está inconsolable, es posible que esté enfermo. Mida la
temperatura. Si se la toma por vía rectal y la temperatura es de 100.4 grados Fahrenheit (38 grados Celsius) o más, podría tener una infección. Comuníquese con su pediatra.
Cuanto más relajada usted esté, más fácil será consolar a su hijo. Incluso los bebés muy pequeños son sensibles a la tensión y reaccionan a ella llorando. Escuchar a un recién nacido llorar puede ser una agonía, pero dejar que su frustración se convierta en ira o pánico solo intensificará los gritos de su bebé.
Tómese un descanso y pida ayuda
Si comienza a sentir que no puede controlar la situación, coloque al bebé en un lugar seguro y obtenga ayuda de un familiar o amigo. Así conseguirá el alivio necesario y, a veces, una cara nueva puede calmar a su bebé.
Independientemente de su nivel de impaciencia o enojo, no sacuda ni golpee al bebé. Sacudir a un bebé con fuerza puede causar ceguera, daño cerebral o incluso la muerte. Es importante compartir esta información sobre el llanto con cualquier otra persona que cuide a su bebé, incluido su cónyuge, pareja o niñera.
Recuerde
Ningún padre o madre puede consolar a su hijo cada vez que llora, así que no espere hacer milagros. En lugar de eso, adopte un enfoque realista. Busque ayuda, descanse lo suficiente y disfrute todos esos momentos maravillosos con su hijo.
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