Por lo general, jugar y hacer ejercicio al aire libre mejora la salud física y mental de un niño de muchas maneras. Sin embargo, un índice de temperatura de 90°F (32°C) o mayor, según lo identificado por el Servicio Meteorológico Nacional de EE. UU.(National Weather Service), representa un riesgo significativo para la salud.
A medida que las olas de calor se vuelven más frecuentes, es importante conocer los signos de las enfermedades relacionadas con el calor y saber cómo ayudar a los niños a mantenerse seguros cuando suben las temperaturas.
Cómo afecta el calor extremo a los niños y a las familias
Las altas temperaturas y el calor extremo pueden enfermar a los niños muy rápidamente: pueden provocar deshidratación, agotamiento por calor, calambres por calor y golpe de calor. El golpe de calor es una emergencia médica.
El calor intenso también puede hacer que todos se sientan más irritables. A esto se suma el hecho de que el calor extremo es cada vez más frecuente en algunas partes de los Estados Unidos debido al cambio climático. Las noticias sobre cómo esto afecta a las comunidades y a la salud del planeta también pueden resultar inquietantes y estresantes. (Consulte "Cómo hablar con los niños sobre el cambio climático").
Siga leyendo para conocer las medidas que puede tomar para proteger a sus hijos del calor extremo tanto como sea posible. También aprenderá a identificar los síntomas de las enfermedades relacionadas con el calor y cuándo debe llamar a su pediatra.
Consejos para jugar al aire libre en días de calor extremo
Cuando hace mucho calor, tiene más sentido ir a la piscina o la playa por un tiempo corto, o quedarse adentro y trabajar en manualidades o lectura, o jugar juegos de mesa.
Planifique con anticipación si sabe que habrá muchos días consecutivos de calor intenso
Busque ser creativo y ayudar a los niños a rotar y variar sus actividades (para evitar la "fiebre de cabina" o sentimientos de inquietud e irritación). Encuentre formas para que los niños se mantengan activos sugiriendo algunos estiramientos de yoga fáciles o jugando al escondite en interiores o inventando desafíos físicos divertidos que no sean demasiado extenuantes.
Qué hacer si no tiene aire acondicionado en su hogar
Si su casa no tiene aire acondicionado, busque un edificio cercano que sí lo tenga. Las bibliotecas y los centros comerciales pueden ser lugares excelentes para un refugio fresco del calor.
Si vive en un lugar donde hay frecuentes cortes de energía o su aire acondicionado no funciona constantemente, identifique un lugar seguro para que su familia pueda ir durante los momentos en que las temperaturas son muy altas. Muchos pueblos y ciudades ofrecen centros de enfriamiento en gimnasios u otros edificios grandes para quienes necesitan alivio del calor.
Mientras esté en casa, cierre las persianas y cortinas de las ventanas. Los pisos inferiores tienden a ser más frescos.
¿Los ventiladores ayudan cuando hace tanto calor?
Los ventiladores pueden ser útiles para refrescarse si no tiene acceso a un aire acondicionado. Pero tenga en cuenta estos consejos de seguridad:
- Si utiliza un ventilador, manténgalo a una distancia segura de usted y sus hijos para evitar riesgos de seguridad (como pellizcos en los dedos o que el ventilador pueda tocar o caerse al agua).
- No apunte el ventilador directamente hacia usted en condiciones de calor extremo. Los ventiladores pueden ayudar a que salga el aire caliente o atraer aire más frío a una habitación. Pero evite dirigir el flujo de ventiladores hacia usted cuando la temperatura ambiente sea superior a 90° F (32° C). El aire seco que sopla puede aumentar el riesgo de deshidratación.
Consejos para combatir el calor al salir
Si va a estar al aire libre, hay varios pasos que puede seguir para combatir el calor y proteger a sus hijos de las enfermedades y los peligros relacionados con el calor:
Manténgalos hidratados: anime a sus hijos a beber agua con frecuencia y a tenerla disponible, incluso antes de que la pidan. Si usted sale, lleve botellas de agua. En los días calurosos, a los bebés que reciben leche materna en un biberón se les puede dar leche materna adicional en un biberón, pero no se les debe dar agua, especialmente en los primeros 6 meses de vida. A los bebés que reciben fórmula se les puede dar fórmula adicional en un biberón.
Vístalos con ropa liviana: la ropa de colores claros puede ayudar a los niños a mantenerse frescos y evitar el estrés por calor debido a la absorción excesiva de calor. La ropa de colores más oscuros generalmente brinda una protección ligeramente mejor contra el daño solar a la piel. Independientemente del color, intente elegir ropa holgada, idealmente que ofrezca ventilación adecuada y protección contra la exposición directa al sol. La ropa hecha con una sola capa de material absorbente puede ayudar a maximizar la evaporación del sudor, lo que tiene un efecto refrescante (los niños tienen tasas de sudor más bajas que los adultos). Asegúrese de usar mucho protector solar.
Planifique un tiempo de descanso adicional: el calor a menudo puede hacer que los niños (y sus padres) se sientan cansados y también puede contribuir a la irritabilidad. Entre con regularidad para refrescarse, descansar y beber agua.
Manténgalos refrescados: cuando su hijo tenga calor, dele un baño frío o un rocío de agua para que se enfríe. La natación es otra excelente manera de refrescarse mientras uno se mantiene activo. Recuerde que los niños siempre deben ser supervisados mientras nadan o juegan en el agua para evitar que se ahoguen.
Nunca deje a su hijo en un automóvil: el interior de un automóvil puede calentarse peligrosamente en poco tiempo, incluso con las ventanas abiertas.
Preste atención a los signos de enfermedad por calor
Comuníquese de inmediato con su pediatra si su hijo presenta alguno de estos síntomas tras una exposición prolongada al calor y los síntomas no mejoran rápidamente en un ambiente fresco:
Sensación de desmayo o cansancio extremo (p. ej., somnolencia inusual, adormilado o con dificultad para despertarse)
Confusión
Pérdida de la coordinación
Dolor de cabeza inusual o severo
Fiebre
Sed intensa
No orinar durante muchas horas
Náuseas y/o vómitos
Respiración más rápida o más profunda de lo normal
Entumecimiento u hormigueo de la piel
Dolores o espasmos musculares
Cómo proteger a los niños durante el deporte y otras actividades al aire libre en condiciones de calor extremo
Hacer ejercicio con altas temperaturas y mucha humedad expone a los niños a un riesgo grave de sufrir enfermedades relacionadas con el calor. Esto puede afectar incluso a atletas bien entrenados. (Consulte "Cómo mantener seguros a los jóvenes atletas y a los niños activos cuando hace calor"). La situación puede ser especialmente peligrosa cuando el índice de calor supera los 105 °F (aprox. 40,5 °C).
Intente programar las actividades intensas (entrenamientos deportivos, ejercicio) para los momentos del día en que hace menos calor, o cancélelas o pospóngalas si el calor es extremo. En algunos casos, aumentar gradualmente la intensidad y la duración del ejercicio a lo largo de un par de semanas permite que el cuerpo se adapte al calor. Es fundamental hacer descansos frecuentes y asegurarse de que consuman abundante agua (evitando las bebidas azucaradas) y refrigerios tanto durante la actividad como a lo largo del día. Una alimentación sana y nutritiva también ayuda.
Tenga en cuenta además que el calor y la humedad extremos pueden agravar ciertas afecciones médicas, como el asma o enfermedades cardíacas, pulmonares o renales preexistentes.
Prevención de enfermedades relacionadas con el calor en la escuela
Las escuelas también deben tomar medidas para reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor. Esto incluye vigilar atentamente a los niños y asegurarse de que se mantengan bien hidratados. Los niños pequeños, en particular, a menudo no saben reconocer cuándo se están deshidratando ni conocen las medidas necesarias para prevenirlo.
Arizona (un estado de EE. UU. con temperaturas estivales muy elevadas) ha reconocido la necesidad de que las escuelas velen por la salud de los alumnos durante los episodios de calor extremo. Los expertos en salud del estado han sugerido varias medidas que las escuelas deberían adoptar, como consultar la página "HeatRisk" (riesgo por calor) del Servicio Meteorológico Nacional de los EE. UU., modificar el tiempo que los alumnos pasan al aire libre y diseñar espacios de juego que ayuden a mantener a los niños frescos.
Recuerde
No dude en llamar al pediatra de su hijo para que le oriente sobre cómo proteger a su hijo durante el calor extremo.
Más información:
Acerca de los autores:
Dele
Davies, MD, MS, MHCM, FAAP, es miembro del Consejo sobre Niños y el Comité
Ejecutivo de Desastres de la American Academy of Pediatrics. El Dr. Davies es
vicerrector principal de asuntos académicos y decano de estudios de posgrado en
el University of Nebraska Medical Center (UNMC). También es miembro de la Junta
Nacional de Ciencias de la Biodefensa del
Secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU. y del subsecretario de Preparación y Respuesta
y copreside su Grupo de Trabajo de Preparación y Resiliencia. Anteriormente se
desempeñó como miembro de la Junta de Consejeros Científicos de los Centros
Nacionales de Enfermedades Infecciosas de los Centros para el Control y la
Prevención de Enfermedades y en el Comité de Enfermedades Infecciosas del
"Libro Rojo" de la AAP. Davies recibió su doctorado en medicina, así
como una maestría en Salud Comunitaria, de la Toronto University en Canadá.
Además, tiene un título en administración de atención médica de la Harvard
School of Public Health.
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Clayton Mowrer, DO, MBA, FAAP, es miembro del capítulo Nebraska de la American Academy of Pediatrics.
David Schonfeld, MD, FAAP, es miembro del Comité Ejecutivo del Consejo sobre Niños y Desastres y de la Sección de Pediatría del Desarrollo y del Comportamiento de la AAP. Asimismo, se desempeña como director del Centro Nacional para Crisis Escolares y Duelo del Children’s Hospital Los Angeles y como profesor de Pediatría Clínica en la Facultad de Medicina Keck de la USC.