No, la vitamina A no previene ni cura el sarampión. Y es importante saber que el exceso de vitamina A puede causar graves problemas de salud.
Los padres podrían preguntarse cómo prevenir el sarampión teniendo en cuenta los recientes brotes y la muerte de un niño en Texas. La mejor manera de proteger a su familia es vacunar a su hijo contra el sarampión.
El tratamiento con vitamina A para el sarampión solo puede ayudar si un niño ya está enfermo. No ayuda cuando se usa en lugar de la vacuna.
Esto es lo que debe saber sobre la vitamina A y el sarampión.
¿Por qué se usa el tratamiento con vitamina A para los niños que tienen sarampión?
Si su hijo tiene sarampión, su médico puede darle dos dosis de vitamina A, con 24 horas de diferencia, para tratar la deficiencia de vitamina A causada por el sarampión. Se administra durante sólo dos días y no cura la infección, pero el tratamiento con vitamina A para el sarampión puede ayudar a prevenir que la enfermedad se agrave.
Durante una infección de sarampión, el virus agota la vitamina A en el cuerpo. La deficiencia de vitamina A puede causar daño ocular y ceguera. Cuando el cuerpo no tiene suficiente vitamina A, también puede aumentar el riesgo de enfermedad grave y muerte por sarampión.
Si su hijo no tiene sarampión, no debe darle vitamina A con la esperanza de prevenir la enfermedad. No existe ninguna dosis de vitamina A que lo proteja a él o a cualquier otra persona de su familia de infectarse con sarampión.
¿Es dañino tomar demasiada vitamina A?
Sí, las dosis altas de vitamina A pueden ser tóxicas y hacer que su hijo se enferme. Demasiada vitamina A causa náuseas, vómitos, dolor de cabeza, cansancio, dolor en las articulaciones y los huesos, visión borrosa, problemas en la piel y el cabello. También puede provocar problemas graves como presión alta dentro del cráneo que presiona el cerebro, daño hepático y coma. Si está embarazada, tomar grandes dosis de vitamina A puede provocar defectos de nacimiento.
La mayoría de los niños obtiene suficiente vitamina A en su dieta a partir de alimentos como huevos, leche, queso, cereales, verduras de hoja verde, verduras de color naranja, pescado y carne. Los bebés obtienen vitamina A de la leche materna. También está presente en la leche de fórmula para bebés.
Hable con su pediatra antes de darle un suplemento vitamínico a su hijo. Algunos padres optan por darles a sus hijos multivitamínicos de venta libre que incluyen vitamina A y que han sido probados y aprobados para su uso seguro en niños. La dosis de vitamina A en un multivitamínico para niños es mucho menor que las dosis que se recomiendan para tratar el sarampión con vitamina A.
¿Qué pasa con el aceite de hígado de bacalao?
El aceite de hígado de bacalao tiene altas cantidades de vitamina A, mucho más altas que las cantidades diarias recomendadas. También puede hacer que los niños se enfermen si toman demasiado. Además de vitamina A, el aceite de hígado de bacalao tiene un alto contenido de vitamina D, otro nutriente que puede ser perjudicial si los niños toman más de la cantidad diaria recomendada. Además, el aceite de hígado de bacalao también contiene "ácidos grasos" que pueden evitar que la sangre se coagule. Esto puede aumentar la probabilidad de sangrado.
Cuando vacunarse contra el sarampión
Los grandes brotes de sarampión ocurren cuando las personas no están completamente vacunadas. Recientemente, las tasas de vacunación infantil han disminuido. Esto ha facilitado la propagación del sarampión.
La vacuna contra el sarampión es la mejor manera de proteger a su hijo de contraer esta enfermedad. Si no está seguro de si su hijo necesita vacunarse, consulte con su pediatra. La American Academy of Pediatrics (AAP) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan que todos los niños reciban la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR). Dos dosis tienen una eficacia del 97 % para prevenir la enfermedad del sarampión.
Durante un brote de sarampión
Si vive en un área con un brote de sarampión o planea viajar fuera de los EE. UU., su bebé puede recibir la vacuna contra el sarampión antes si tiene al menos 6 meses de edad. Además, en áreas con brotes, puede ser recomendable que los niños que hayan recibido su primera dosis reciban su segunda dosis antes de los 4 a 6 años. Consulte con su pediatra para obtener más información.
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