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Problemas de salud
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La gripe: qué deben saber los padres

Por Flor M. Muñoz, MD, FAAP

Gripe es el término corto para la influenza. Es una enfermedad causada por un virus respiratorio. La gripe se puede propagar rápidamente a través de las comunidades, ya que el virus se transmite de persona a persona.

Cuando alguien con gripe tose o estornuda, el virus de la influenza llega al aire y las personas cercanas, incluidos los niños, pueden inhalarlo por la nariz o la boca.

El virus también se puede transmitir cuando los niños tocan una superficie dura contaminada, como la manija de una puerta, y luego se llevan las manos o los dedos a la nariz o la boca, o se frotan los ojos.

¿Cuándo es la temporada de la gripe?

La temporada de gripe generalmente comienza en otoño y termina en primavera. Cuando hay un brote o una epidemia, generalmente durante los meses de invierno, la enfermedad tiende a ser más frecuente en niños en edad preescolar o escolar. Los padres y cuidadores se exponen fácilmente y pueden contraer la gripe, ya que se transmite en los primeros días de la enfermedad.

Es importante que toda persona mayor de 6 meses se vacune contra la gripe todos los años, preferentemente antes de finales de octubre. Los adultos y los niños también deben recibir la vacuna contra la COVID-19 tan pronto como sean elegibles. Las dos vacunas se pueden administrar de forma segura al mismo tiempo o en cualquier momento una después de la otra.


Los síntomas de la gripe incluyen:

  • Una fiebre repentina (generalmente por encima de 100.4 °F o 38 °C)

  • Escalofríos

  • Dolor de cabeza, dolores corporales y estar mucho más cansado de lo habitual

  • Dolor de garganta

  • Tos seca, perruna

  • Nariz congestionada y goteo nasal

  • Es posible que algunos niños vomiten y tengan deposiciones blandas (diarrea).

Después de los primeros días de estos síntomas, el dolor de garganta, la congestión nasal y la tos continua se vuelven más evidentes. La gripe puede durar una semana o incluso más. Un niño con un resfriado común generalmente solo tiene un grado leve de fiebre, secreción nasal y solo un poco de tos. Los niños con gripe, o los adultos, por lo general, se sienten mucho más enfermos, más doloridos y más abatidos.

Los niños con enfermedades crónicas corren un mayor riesgo
Los niños que parecen tener el mayor riesgo de complicaciones por la gripe son aquellos con una afección médica crónica subyacente, como enfermedad pulmonar, cardíaca o renal, un problema del sistema inmunitario, cáncer, diabetes mellitus, algunas enfermedades de la sangre o afecciones del sistema nervioso central o muscular.

Como estos niños pueden tener enfermedades o complicaciones más graves, es importante que se vacunen y, cuando sea posible, eviten a otros niños con gripe o síntomas similares a los de la gripe. Su pediatra puede sugerir precauciones adicionales que se deben tomar.

Si su hijo tiene alguna de estas afecciones de salud crónicas y síntomas similares a los de la gripe junto con cualquier dificultad para respirar, busque atención médica de inmediato. Pueden ocurrir complicaciones graves, incluso la muerte, a causa de la gripe, pero gracias a la vacuna contra la gripe estas son menos comunes.

El tratamiento para la gripe

Los niños pueden beneficiarse de un descanso adicional y de beber mucho líquido cuando contraen gripe.

Si su hijo se siente incómodo debido a la fiebre, el acetaminofeno o el ibuprofeno en las dosis recomendadas por su pediatra para su edad y peso le ayudarán a sentirse mejor. El ibuprofeno está aprobado para su uso en niños a partir de los seis meses de edad, sin embargo, nunca debe administrarse a niños deshidratados o que vomitan continuamente.

Es extremadamente importante no darle nunca aspirina a un niño que tiene gripe o se sospecha que tiene gripe. La aspirina durante los episodios de influenza se asocia con un mayor riesgo de desarrollar el síndrome de Reye.

Medicamentos antivirales: disponibles con receta médica para tratar una infección por influenza.

Su pediatra puede ayudarle a decidir si tratar o no la gripe con un medicamento antiviral. Los medicamentos antivirales funcionan mejor si se comienzan a tomar dentro de los primeros 1 a 2 días después de mostrar signos de gripe. Sin embargo, en algunos niños con mayor riesgo de complicaciones por la influenza, el tratamiento podría iniciarse más tarde.

Llame a su pediatra dentro de las 24 horas posteriores al primer síntoma de la gripe para preguntar sobre los medicamentos antivirales si su hijo:

  • Tiene un problema de salud subyacente como asma u otra enfermedad pulmonar crónica, una afección cardíaca, diabetes, anemia drepanocítica, un sistema inmunitario debilitado, una afección neuromuscular como parálisis cerebral u otras afecciones médicas.

  • Es menor de 5 años, especialmente si tiene menos de 2 años.

  • Tiene síntomas que no mejoran.

  • Está en contacto con otras personas que corren el riesgo de sufrir complicaciones por la gripe.

Recuperación y complicaciones de la gripe

Las personas sanas, especialmente los niños, se recuperan de la gripe en aproximadamente una semana, sin problemas persistentes. Hable con el médico de su hijo si sospecha una complicación como dolor de oído, presión en la cara y la cabeza de su hijo, o tos y fiebre que no desaparecen.

Cuando la gripe se convierte en una emergencia

Si su hijo tiene gripe y presenta alguno de estos síntomas, comuníquese con su pediatra o busque atención médica inmediata.

Dificultad para respirar o respiración inusualmente rápida

  • Labios o cara azulados

  • Costillas que parecen jalarse con cada respiración

  • Dolor en el pecho

  • Dolor muscular tan intenso que su hijo se niega a caminar.

  • Deshidratación (sin orinar durante 8 horas, boca seca y sin lágrimas al llorar)

  • Mientras está despierto, su hijo no está alerta ni interactúa con usted.

  • Convulsiones

  • Fiebre superior a 104° F

  • En niños menores de 12 semanas, cualquier fiebre

  • Fiebre o tos que parecen mejorar pero que luego regresan o empeoran

  • Empeoramiento de afecciones médicas crónicas, como el asma

Prevención de la influenza (gripe)

Todo el mundo necesita la vacuna contra la gripe todos los años para actualizar su protección. Es la mejor manera de prevenir la gripe. Cada año se elaboran vacunas seguras y eficaces y el mejor momento para vacunarse contra la gripe es a fines de octubre, antes de que el virus de la gripe comience a circular en su comunidad.

La vacuna antigripal es de especial importancia para:

  • Los niños, incluidos los recién nacidos prematuros, de 6 meses a 5 años.

  • Niños de cualquier edad con afecciones médicas crónicas que aumentan el riesgo de complicaciones por la gripe.

  • Niños indígenas estadounidenses o nativos de Alaska.

  • Todos los contactos y proveedores de cuidado de niños con afecciones de alto riesgo y niños menores de 5 años.

  • Todas las mujeres que están embarazadas, que están considerando quedarse embarazadas, que han dado a luz recientemente o que están amamantando durante la temporada de gripe. Esto es para proteger tanto a la madre como al bebé, lo cual es importante ya que los recién nacidos y los bebés menores de 6 meses no pueden recibir su propia vacuna.

  • Todos los trabajadores en asistencia médica.

El virus de la gripe se propaga fácilmente por el aire al toser y estornudar, y al tocar cosas como pomos de puertas o juguetes y luego tocarse los ojos, la nariz o la boca.

Obtenga algunos consejos que ayudarán a proteger a su familia de enfermarse.

La vacuna contra la influenza

Tanto la vacuna inactivada (muerta), también llamada "vacuna contra la gripe", que se administra mediante una inyección en el músculo, como la vacuna viva atenuada nasal en aerosol, se pueden usar para la vacunación contra la influenza esta temporada. No hay preferencia por un producto o formulación. Cualquiera de estas vacunas debe administrarse según esté disponible en su área.

Efectos secundarios de la vacuna contra la gripe

La vacuna contra la gripe tiene pocos efectos secundarios, los más comunes son fiebre y enrojecimiento, dolor o hinchazón en el lugar de la inyección para la inyección contra la gripe, o secreción nasal, congestión y dolor de garganta para la vacuna nasal en aerosol.

Los niños con alergia al huevo pueden recibir la vacuna contra la gripe. Los niños con una reacción alérgica previa después de una dosis de la vacuna contra la gripe deben ser atendidos por un alergista. El alergista puede ayudar a los padres a decidir si su hijo debe recibir una vacuna anual contra la gripe.

Información adicional:

Sobre la Dra. Muñoz

Flor Muñoz, MD, MSc, FAAP, es profesora titular de pediatría y enfermedades infecciosas en el Texas Children's Hospital y en el Baylor College of Medicine. Es investigadora en varios proyectos centrados en vacunas y epidemiología de las infecciones respiratorias, incluidos los apoyados por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Tiene varias publicaciones sobre temas relacionados con las vacunas y la influenza. La Dra. Muñoz es miembro del Comité de enfermedades infecciosas de la American Academy of Pediatrics (AAP COID) y del Grupo de expertos en inmunización del Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología (ACOG, por sus siglas en inglés). También forma parte del Grupo de trabajo sobre influenza del Comité Asesor de Prácticas de Inmunización (ACIP, por sus siglas en inglés) de los CDC.

Última actualización
11/2/2021
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2021)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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